↓El banco de la despedida
Entre el mismo destierro de las tierras
en las que fui tu reina, tu princesa
y tú fuiste mi angel, mi protector
entre ellas me consumo y me pierdo.
Donde la conquista no fue más que una fantasÃa
en la que las palabras eran fáciles
y los hechos difÃciles de cumplir
donde una palabra valÃa más que un hecho.
Las lagrimas ya mueren y se evaporan,
por fin lo consigo por derecho, por valentÃa,
porque te di mi amor y tú solo cobardÃa,
porque te ame hasta derretir el alma mia.
Y por fin hoy digo y cuento,
que no me arrepiento de nada,
mi entrega fue limpia, una vida,
y tú perdiste, entregaste la rendición.
Asi queda la historia ya perdida,
vendida con una despedida,
en la que contaron unos segundos,
quemados de odio, ya sin vida.
(Autora: Mia)
Categorías: Tristeza, Desengaño, Desamor

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