Ella corre descalza
En los más profundos sueños,
corre descalza, huye por miedo,
se siente sola y perdida,
juzgada por su vida.
Y siente una gran derrota,
toda su ilusión rota,
frente a un gran vacÃo,
llora y tiembla de frÃo.
Ya casi no habla,
no cuenta secretos vivos, no sonrÃe ilusionada,
y mientras se apaga la luz de su mirada,
se rinde y se entrega a la oscuridad de la nada.
FrÃo en la húmeda calzada,
en la que ella se encuentra tumbada,
al fin fue encontrada,
y en su sueño enterrada.
Amanece en su habitación,
los rayos de sol calientan su cama,
y bajo las sabanas se dibuja,
esa mujer que yace sin vida.
Alguien dijo en las noticias,
que habÃa una nota en su mano agarrada,
en tinta roja se leÃa,
“si no tengo ilusión, ya no me queda nada”.
(No dejes morir tus sueños)
(Autora: Mia)



