Ausencia de tus pequeños pies
Hoy no te he visto. Te he buscado: en los estantes, en la mesa acostumbrada de horas pensante. confundido y asustado, como un niño: te he buscado.
Imaginé a cada instante tu pequeña figura atravesar la puerta, como siempre, como cada tarde, como cada noche con tus ojos negros, alertas y chispeantes.
Pero no has venido. Y a quien se lo digo: A mi alma trashumante? A los colores robados por tu ausencia? A la sempiterna paciencia de esperarte?...no vuelvas a hacerlo.
Creo que el corredor de esperarte se llena de lágrimas y el irrisorio hecho de haberme enamorado,perdonará el pecado de que no hayas venido: aunque estos sean los últimos versos que te escribo... y tú...serás en mis oídos, una música constante.
(Autor: El Huron)