
Cuando la vi por primera vez,
era tan inocente, dulce, y tan hermosa,
tan dependiente, de mis besos,
de mi calor y de mi alimento,
que al verla crecer tan rapidamente,
me dió miedo que se me escapara con solo rozar el viento.
Era como un suspiro que crecia aceleradamente,
mi pequeña se hacia mujer rapidamente,
y dejaba de ser mi historia, para ser la suya propia.
Voló tan rapidamente, que casi la perdí de vista,
como pajaro que vuela y poco te visita,
formandose una nujer coraje,
apostando su vida por ser madre.
Creando una familia firme y segura,
dió a luz a una hija hermosa y sana,
Y una vez más se repitió la historia,
porque de eso al fin se trata,
de sentir, vivir, enseñar y recordar.
Porque como un día tú sabes que dije...
la vida no deja de ser una cadena.
Te quiero Miriam.
Quiero hacer el amor con tacto: Quiero que nos toquemos con la mirada Quiero que nos toquemos con los destellos del corazón Que nos toquemos con el deseo Que tu deseo toque el mío Que mi deseo toque el tuyo Que nos toquemos con la piel Que nos toquemos con el pensamiento Que nuestras desinhibiciones toquen nuestras inhibiciones Que mi ser toque todo el tuyo Que tu ser toque todo el mío Así quiero que hagamos el amor: con tacto?
(Autor: Pablo Neruda)
Preguntas hechas trampa, juegos entre una sabana blanca, donde es imposible aun queriendo, esconder un sentimiento sincero.
Sin remordimientos, muerdes mis sentidos con engaños, de algo que no ha existido, y me pierdes entre la ficción y la realidad, mientras entre llantos siento la soledad.
Los celos te han transformado en un desconocido, tus miedos te han enloquecido y perdido, y yo entre duda y duda, tengo todo el corazón partido.
Abre los ojos a la realidad, no pierdas lo que tanto has querido, porque en esta vida y en las demás, nadie como yo te habrá querido.
(Autora: Mia)
Despierta de caricias,
aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo.
Estremecida y tenue sigo andando en tu imagen.
¡Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo!
De mi se huyeron horas de voluntad robusta,
y humilde de razones, mi sensación dejaron.
Yo no supe de edades ni reflexiones yertas.
¡Yo fui la Vida, amado!
La vida que pasaba por el canto del ave
y la arteria del árbol.
Otras notas más suaves pude haber descorrido,
pero mi anhelo fértil no conocía de atajos:
me agarré a la hora loca,
y mis hojas silvestres sobre ti se doblaron.
Me solté a la pureza de un amor sin ropajes
que cargaba mi vida de lo irreal a lo humano,
y hube de verme toda en un grito de lágrimas,
¡en recuerdo de pájaros!
Yo no supe guardarme de invencibles corrientes
¡Yo fui la Vida, amado!
La vida que en ti mismo descarriaba su rumbo
para darse a mis brazos.
(Autora: Julia de Burgos)
Escóndeme, que el mundo no me adivine,
escóndeme como el tronco su resina,
y que yo te perfume en la sombra, como
la gota de goma, y que te suavice con
ella, y los demás no sepan de dónde
Viene tu dulzura...
Soy fea sin ti, como las cosas desarraigadas
De su sitio; como las raíces abandonadas
Sobre el suelo.
¿Por qué no soy pequeña como la almendra
En el hueso cerrado?
¡Bébeme! Hazme una gota de tu sangre, y
Subiré a tu mejilla, y estaré en ella
Como la pinta vivísima en la hoja de la
Vid. Vuélveme tu suspiro, y subiré
Y bajaré de tu pecho, me enredaré
En tu corazón, saldré al aire para volver
A entrar. Y estaré en este juego
Toda la vida.
(Autora: Gabriela Mistral)
Demoras tu tiempo, entre moras
moradas con manchas rojas,
llenas de tu caliente morada,
en la que almacenas sueños en tu almohada.
Tiñes de colores tus amaneceres,
entre los que deformas tus destellos.
de los tintes de sus cabellos,
suaves, volando a los cuatro vientos.
Echando de menos sus calidos besos,
bebes de los restos de sus recuerdos,
que antes de marchar deleitaron,
su ultimo aliento y pensamiento.
Y cuando presientes y sientes,
que una presencia te extremece,
secas tus dedos con tristeza,
de una ultima lagrima caida.
(Autora: Mia)