Entre fuego y hielo, danzares cubierta de velos
te muestro la magia que tengo entre mis dedos
una mirada que reta que abandones el silencio
una invitación a dejarte llevar por mi juego.
Y bailo al rededor de tu cuerpo
me muestro sumisa, dominante, indomable
mientras te desnudo al son del viento
arrodillándome para besar parte de tu cuerpo.
Entre fuego y hielo te hago mio
con movimientos fuertes pero lentos
mientras veo como se desencaja tu rostro
por el placer de la culminación del sexo.
(Autora: Mia)
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
(Autor: Luis Cernuda)
Las cadenas que rodean mi cuerpo
se enredan como serpientes sedientas de matar
mientras suspiro a cada palpitación
te acercas más a las razones de mi temor.
No lucho contra ellas, no lo hago contra ti
entrego mi rendición en plena lucha
colmándote de caricias envenenadas
cansada de tanto fingir un sin dolor.
Te doy los pedazos de mi alma
remojados y salados de las lágrimas
el lamento de mis seguridades
me acerca a un flujo de realidades.
Y suelto mis venenos para entregarte mis besos
adorando a cada paso todos tus gestos
prácticas físicas del sexo
mientras me retuerzo como serpiente sin veneno.
(Autora: Mia)
Donde empieza el poder de tus labios
termina la dictadura de tus palabras
encoges mi alma con tus despechos
mientras llenas de promesas mi cielo.
Y me pregunto donde fallo
donde cometo el tremendo error
de amarte ciegamente
donde lloran mis anhelos.
Mientras escucho una melodía
pienso en todos nuestros momentos
me desgarro al pensar que te quiero
me pierdo cuando no te tengo.
Donde empiezan mis sueños
acaban mis tormentos.
(Autora: Mia)
Como un ángel, guiado del cielo
como el apoyo que tanto echo de menos
apareces entre la oscuridad
del mundo que me envuelve.
Y te siento llegar,
te siento acercarte lentamente,
como aquello que roza mi alma,
que llena mi fuente de aliento.
Dulcemente hablas de mi
me llenas de fuerza,y coraje
contigo me siento llena, uniforme
especialmente bendita, protegida
culminada por tu encanto hecho caricia.
Como ángel que me llega del cielo
culminas mis pequeñas escapadas
y contándole intimidades al viento
le cuento lo que tu me enganchas.
(Autora: Mia Dedicado a ti, mi complice)
Montaña rusa de experiencias
de subidas y bajadas
saltos y piruetas curvadas
en una relación empapada.
Empapada de tiempo,
requerido por mucho
ahora que estamos juntos
la unión hace fuerza.
Fuerza descontrolada
la situación tambaleaba
entre yo y Mia
el amor perduraba
Mirada incomprendida decía ella
toda mi atención en ella se depositaba
quizá no era suficiente
para percibir su mensaje.
(Autor: Javier González)