Categoría Poesias
Cuando busco el camino,
que me lleva a un sueño escondido,
perdido en el olvido del que fue tu nido,
siento todo lo que he perdido.
Oculto nace el destino,
desierto y seco como lo prometido,
palabras llenas de pinchos,
como cual captus asesino.
Y destierro al vendido,
que me miró todo altivo,
creyendose el rey del mundo,
cuando solo era un mendigo.
Sollozo ante el sencillo,
rogando un abrazo, un suspiro,
que me oportune, y permita,
una oportunidad y respiro.
(Autora:Mia)
1
Mia
15-07-2009
Mujer... no tendré un beso de niño para ti
ni de viejo, ni de sátiro...
cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules,
de un azul tranquilo y claro
que tengo sed...
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios.
Y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso que refleje
un cielo tranquilo y claro.
(Autor: León Felipe)
1
Mia
02-07-2009
Escapar del universo
Y huye del enorme nido
Donde estaba prisionero
Sin saber que lleva atada
Una cadena en el cuello.
Cazadores extrahumanos
Están cazando luceros,
Cisnes de plata maciza
En el agua del silencio.
Los chopos niños recitan
La cartilla. Es el maestro
Un chopo antiguo que mueve
Tranquilo sus brazos viejos.
Ahora en el monte lejano
jugarán todos los muertos
a la baraja. ¡Es tan triste
la vida en el cementerio!
¡Rana, empieza tu cantar!
¡Grillo, sal de tu agujero!
Haced un bosque sonoro
Con vuestras flautas. Yo vuelo
Hacia mi casa intranquilo.
Se agitan en mi recuerdo
Dos palomas campesinas
Y en el horizonte, lejos,
Se hunde el arcaduz del día.
¡Terrible noria del tiempo!
(Autor: Federico García Lorca)
4
Mia
14-05-2009
Luna blanca, alumbras y delatas,
iluminando el centro de mi piel,
húmeda, resultado de tus caricias,
que encienden mi cuerpo lleno de saliva.
Caliente me retuerzo,
al compás del latido y del deseo,
me entrego a tu locura,
sin importarme el vicio ni la ternura.
Suspiro y enloquezco,
me siento más que fuego,
entregándome a cualquier juego,
cediendo al placer de mi ego.
Noches cálidas del verano,
donde el calor el cuerpo se funden en un lazo,
suspiros al son del viento,
al compás de un orgasmo pleno.
(Autora: Mia)
6
Mia
03-07-2008
Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor jaula, violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)
Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen, de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.
No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada, ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada, en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.
Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda, como mujer,
te quiero.
(Autora: Gioconda Belli)
7
Mia
01-04-2008
Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.
Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!
En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.
(Autor: Juan Ramon Jimenez)
Poeta español y premio Nobel de Literatura
12
Mia
19-09-2007
Página siguiente ►◄ Página anterior