Entre el mismo destierro de las tierras
en las que fui tu reina, tu princesa
y tú fuiste mi angel, mi protector
entre ellas me consumo y me pierdo.
Donde la conquista no fue más que una fantasía
en la que las palabras eran fáciles
y los hechos difíciles de cumplir
donde una palabra valía más que un hecho.
Las lagrimas ya mueren y se evaporan,
por fin lo consigo por derecho, por valentía,
porque te di mi amor y tú solo cobardía,
porque te ame hasta derretir el alma mia.
Y por fin hoy digo y cuento,
que no me arrepiento de nada,
mi entrega fue limpia, una vida,
y tú perdiste, entregaste la rendición.
Asi queda la historia ya perdida,
vendida con una despedida,
en la que contaron unos segundos,
quemados de odio, ya sin vida.
(Autora: Mia)
Busco la raíz de mis principios
la esencia de mis enseñanzas
de todo aquello que me enseñó a crear
que me enseñó a creer en ti.
Y me paro a observar el mundo
las pequeñas cosas llenas de vida
aquello que me hizo renacer de nuevo
las gotas de esperanza mojadas en ti.
Entre flores, amapolas
colores, el rojo de tus labios
entre esencias, la de tu cuerpo
entregas, la sinceridad de tus ojos.
Si algo he de llevarme de este mundo,
que sea, niño, la delicadeza de tus besos,
si un recuerdo a de velar por mi,
que sea un abrazo, un te quiero.
(Autora: Mia)
Donde empieza el poder de tus labios
termina la dictadura de tus palabras
encoges mi alma con tus despechos
mientras llenas de promesas mi cielo.
Y me pregunto donde fallo
donde cometo el tremendo error
de amarte ciegamente
donde lloran mis anhelos.
Mientras escucho una melodía
pienso en todos nuestros momentos
me desgarro al pensar que te quiero
me pierdo cuando no te tengo.
Donde empiezan mis sueños
acaban mis tormentos.
(Autora: Mia)